Los MOOC y el Conectivismo

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Estas semanas estoy trabajando en un proyecto que tiene que ver con la transformación digital en la universidad.

Entre las muchas lecturas que han pasado por mis ojos estuvo la del libro Beyond the MOOC hype, de Jeffrey Young. Es un libro que recomiendo porque es un acercamiento bastante completo a esa tipología de cursos. Reflexiona sobre ellos, explica cómo se ha llegado a su estado actual y creo que ofrece buenas claves para el futuro.

En la parte de historia de los MOOC diferencia entre los xMOOC, que son los que se ofrecen en Coursera y plataformas similares y cuyo contenido se vehicula a través de videos, y los cMOOC. Estos fueron de hecho fueron los que inauguraron el concepto MOOC. En concreto, fue en un curso llamado Connectivism and connective knowledge que tuvo como profesores a Stephen Downes y George Siemens, de la Universidad de Manitoba en Canadá. Ese primer MOOC tuvo 2000 estudiantes.

Lo que me interesa remarcar es la metodología seguida en ese curso, que precisamente se basa en el conectivismo, una teoría del aprendizaje para el mundo digital que proponen los dos autores.

En el curso, los materiales de aprendizaje no eran videos con explicaciones de los profesores sino un montón de recursos que se iban compartiendo regularmente, además de las propias reflexiones y aprendizajes de los estudiantes. Cuando digo un montón de recursos, me refiero a tantos que era materialmente imposible para los participantes consultarlos todos. Y esa era justamente la intención: que nadie pudiera llegar a todo sino que tuviera que elegir solamente una parte. Se les pedía que a partir de lo consultado reflexionaran y volcaran sus aprendizajes en blogs, de tal manera que sus artículos se incorporaban como nuevo material del curso disponible para el resto de compañeros.

Estas son las instrucciones y objetivo final, en sus propias palabras:

Consulta los listados y lee solamente aquello que llame tu atención. Esperamos, y queremos, que cada estudiante tenga una perspectiva distinta fruto de haber visto distintos recursos. Parte de la teoría del conectivismo es que la gente tenga experiencias únicas.

Personalmente, me parece un enfoque muy potente y aplicable no solo a cursos destinados a un público masivo, sino también a entornos más reducidos aunque con un mínimo de participantes que puedan hacer sus aportaciones al proceso de aprendizaje. Estoy pensando en cursos monográficos, asignaturas de estudios universitarios, etc.

En resumen, que me gusta y es una idea sobre la que he estado dando vueltas estos últimos días. A ti, ¿qué te parece?

LinkedIN: No conviertas tu perfil en un almacén de contactos

LinkedIN es una red social de tipo profesional en la cual se trata de aprovechar los contactos con personas a las que conocemos en nuestro entorno profesional o académico. En este video te explico por qué creo que es una mala idea aceptar invitaciones de personas a las que no conoces sin motivo alguno, o por qué no deberías invitar a personas sin un motivo concreto.

Cómo gestionar el correo electrónico

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Hoy he leído un artículo de Cindy Goodman en el Miami Herald en el que habla de la gestión de la bandeja de entrada del correo electrónico. Creo que es un tema interesante, así que después de la intro hablaré de ello.

INTRO

Uno de los problemas comunes de muchos profesionales de casi de cualquier ámbito es lo sencillo que es recibir toneladas de correos electrónicos y lo difícil que es gestionarlos de manera que nos nos coman más tiempo del necesario. Si no se tiene cuidado, es posible pasarse el día entero sin salir del gestor de correo.

En su artículo, Cindy dice que a ella le cuesta muchísimo borrar correos electrónicos. De hecho, la última vez que se puso a ello estuvo más de dos días en la tarea. Así que le cuesta borrarlos pero cuando se pone, se pone. Cindy también cita a dos personas que tienen dos enfoques distintos:

El primero de ellos nunca borra emails: marca los importantes y deja que los otros se vayan consumiendo en la bandeja de entrada.
La segunda, en cambio, borra todo lo que puede porque no soporta tener mensajes a la vista.

De las tres aproximaciones, la que más se acerca mi enfoque es la tercera. A mi también me pone nervioso abrir la bandeja y ver un montón de mensajes aunque ya los haya leído o respondido (si es que tenía que leerlos y responderlos).

Este es mi sistema:

  1. Intento recibir el menor volumen posible de mensajes.

    Por ejemplo, limito al máximo las notificaciones de redes sociales: no recibo ni un solo aviso de facebook ni de LinkedIN, y de twitter solo recibo retwitts y favoritos (incluso esos voy a dejarlos de recibir). De todos modos, son plataformas que visito diariamente; así que cuando voy, ya puedo ver perfectamente todas las notificaciones allí.

    Al mismo tiempo intento no recibir boletines de correo. Lo primero que hago es intentar no suscribirme a nada. A veces sí que lo hago para ver si realmente son cosas que me interesan o no. Otras veces no hace falta suscribrse a nada porque empiezan a llegar correos de no se sabe dónde ni se sabe por qué. En general, intento limitar los boletines tanto como puedo.

    Por otro lado, una manera de recibir pocos mensajes es enviar pocos mensajes. Es decir, alguien te envía un mensaje y tu respondes, él responde a tu respuesta, tu respondes a su respuesta de tu respuesta, y así hasta que llega la noche. Es un bucle diabólico que intento evitar.

  2. Intento filtrar al máximo los correos

    Uso Gmail, pero tengo desactivadas las bandejas múltiples. En cambio, tengo un montón de carpetas y filtros que he creado yo mismo y que permiten que cada mensaje llegue a donde yo quiero que llegue antes de leerlo. De este modo, mensajes sin importancia van a carpetas que visitio de vez en cuando. Por eso me puedo concentrar en lo importante.

  3. Intento trabajar en bloques

    Cuando entro en mi bandeja de entrada, lo primero que hago es eliminar todo lo que no me interesa. Sin compasión.

    Después reviso lo que sí me interesa y lo que necesita respuesta atendiendo la bandeja de entrada y a las carpetas más importantes. Hago lo que tenga que hacer respecto a los mensajes, respondo a los que tengo que responder y marco todos aquellos que tengo que tener a la vista durante por lo menos unos días. Una vez gestionado todo, archivo todo lo que tengo que conservar y lo que no…. a la basura.

    Finalmente, reviso los correos que tenía marcados por si hay algo más que tengo que hacer. Los que no necesitan la marca los archivo o los borro. Y si tengo tiempo, reviso el resto de carpetas con cosas menos importantes e intento dejarlo todo afuera. Me encanta ver la bandeja de entrada vacía.

  4. Intento escribir buenos mensajes

    Que intente evitar enviar muchos mensajes no significa que no responda a todo lo que tenga que responder. De hecho, intento no dejar nada pendiente. Per en vez de usar el correo como un chat procuro escribir menos mensajes pero escribirlos mejor. Es decir, tratando los temas claramente y yendo al grano, intentado anticipar y responder de antemano las dudas que puedan venir del otro lado, formateando los mensajes de forma que sean fácilmente comprensibles y añadiendo todos los enlaces y documentos necesarios para que el receptor tenga todo lo que necesita para comprender.

No es que no quiera recibir correos. Es que quiero recibir todo los que sean necesarios pero solamente los que sean imprescindibles. No siempre lo consigo, pero en esta lucha estoy.

Así que más o menos este es mi sistema. Te recuerdo los puntos clave:

  1. Recibir el mínimo posible de mensajes.
  2. Filtrar los mensajes para poder trabajar en los más importantes.
  3. Trabajar en bloques.
  4. Escribir buenos mensajes.

¿Qué te parece? y sobre todo: ¿qué es lo que te funciona a ti?

Cómo vender usando las redes sociales

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Hola, ¿qué tal? Soy Javier Leiva y esta es una nueva entrega de la serie Ideas al Aire. Hoy te voy a explicar el secreto definitivo para vender usando las redes sociales.

INTRO

En primer lugar, esto es algo que no solamente aplica a las redes sociales. Pero como es el área sobre la que suelo trabajar lo uso para ese ámbito.

Dicho esto, en mi opinión las redes sociales no son para vender. Son para establecer una relación de confianza con la gente, son para aprender y para enseñar, son para divertirse, son para entretenerse y son para trabajar.

Si en último término tu te has acercado a ellas para vender, insisto y matizo: las redes sociales no son para vender. Como mucho, son para conseguir que la gente quiera comprarte a ti.

Las personas a las que seguramente llamas consumidores no están en las redes sociales para que las bombardees con tus mensajes de venta: oferta tal, no te pierdas cual, compra ahora pascual… ¡compra, compra, compra, compra!

Un poquito de aire, por favor…

Esas personas están ahí por muchos motivos, y solamente en algunas ocasiones será para comprar. Tu quieres que cuando llegue ese momento piensen en ti, ¿no? Pues no es nada efectivo que tu actividad en internet se base en machacar a base de impactos publicitarios. Que esto no es la tele, oye…

Bueno, y ahora viene el secreto: en las redes sociales no actúes pensando en lo que quieres tú; actúa pensando en lo que necesita de ti la gente a la que te diriges. Así que demuéstrales, antes de que te necesiten, que podrán confiar en ti cuando te necesiten.

O sea: métete en su cabeza por la vía de la confianza y no por la de la insistencia. ¡No seas pesado!

Bueno: como secreto es algo bastanto obvio, ¿verdad? Pues será muy obvio, pero poca gente lo hace. De hecho, yo mismo que lo tengo tan claro en la teoría, muchas veces me descubro haciendo justamente lo contrario.

En fin, me gustará saber tu opinión sobre el tema. Así que, si te apetece, te espero en la zona de comentarios.

Desplazando el bibliocentrismo: 7 ideas para usar Youtube en la biblioteca

Nota: texto escrito para el Grupo Thinkepi y publicado originalmente en la lista IweTel. La intención es provocar reflexión y debate, así que cualquier comentario al respecto será muy bienvenido.

La plataforma Youtube es el tercer espacio de internet más popular del mundo por detrás de Google y Facebook y es el sitio web preferido por la mitad de los adolescentes. Tiene más de mil millones de usuarios que cada día ven (vemos) cientos de millones de horas de video sumadas a partir de los miles de millones de visualizaciones. Las estadísticas de uso superan cada mes en más del 50% a las del mismo mes del año anterior. Por otro lado, muchos de esos usuarios son (somos) al mismo tiempo productores de contenido, lo que lleva a  que durante cada minuto del día se suban a Youtube 300 horas de video. Es decir, 18.000 unidades de tiempo por cada unidad transcurrida.

Teniendo en cuenta los compañeros de podio de Youtube y sabiendo que el punto fuerte de Facebook no es precisamente la recuperación de contenidos, podemos afirmar que Youtube es el segundo motor de búsqueda del mundo (solamente después de Google). Hoy en día, ante necesidades de información, cada vez más gente busca respuestas en video… y las encuentra. Algunos ejemplos:

Podría seguir indefinidamente, pero creo que como muestra está bien. Cualquiera que use la plataforma sabe que allí se puede encontrar todo tipo de contenido.

En este texto me centro en Youtube, pero no se debe dejar de tener en cuenta que existen otros actores en el mercado del video en internet. Por ejemplo, hay herramientas de similar concepto como Vimeo o Dailymotion, y también otras plataformas sociales que sin estar centradas en el video apuestan fuertemente por él (sería el caso de Instagram o incluso de Twitter, que recientemente ha añadido la posibilidad de publicarlos desde su aplicación móvil); por otro lado, hay aplicaciones como Vine que están específicamente centradas en la publicación de pequeños clips. Para finalizar, incluso en Facebook este formato es cada vez más importante.

Entrevista en video #ifn
Entrevista al bibliotecario Alfredo Rosales en la Biblioteca Nacional del Perú

 

A la vista de todo lo dicho, es evidente que el video genera interés entre los internautas, que la estrella en este momento es Youtube y que cualquiera que trabaje intensamente con contenidos (como hace la biblioteca) debería intentar aprovechar todas las posibilidades de este formato y lugar. En primer lugar, incorporando el recurso como fuente de información para solucionar las dudas de los usuarios (o para realizar recopilatorios sobre temas diversos, por ejemplo). En segundo lugar, y es en lo que quiero centrarme, en tanto que creador y distribuidor de contenidos propios. La pregunta en este sentido es: ¿qué papel de esta obra están interpretando las bibliotecas? La respuesta, en general, es que casi siempre son meras espectadoras, en algunas ocasiones actúan como extras, a veces se apuntan a algún papel de actor de reparto y solamente en casos puntuales actúan como verdaderos actores protagonistas. Decía Paula L. Webb en su artículo YouTube and libraries: It could be a beautiful relationship que YouTube is a social software application that could radically change how we look at library instruction and training . . . if we let it. Esa afirmación es de 2007, y me atrevo a decir que en general ocho años después seguimos anclados en el could be.

Sin embargo, sería injusto no reconocer que en muchas bibliotecas sí se está usando Youtube y en algunos casos de forma satisfactoria. A continuación expongo algunos ejemplos de videos, la mayoría de ellos identificados durante un trabajo de benchmarking sobre usos de medios sociales que realicé el año pasado para el Servei de Biblioteques de la Generalitat de Catalunya (quienes, por cierto, tienen su propio canal). Por supuesto no es una recopilación exhaustiva, pero creo que es válida para realizar una aproximación general al tipo de videos que se está realizando:

En mi opinión, todos los ejemplos mostrados pueden ser considerados como buenos usos de Youtube desde la biblioteca. Es decir, creo que hay que hacer esas cosas y quisiera que todas las bibliotecas se animaran a hacerlo. Sin embargo me parece que limitarse a ellos no explora todas las posibilidades existentes, así que me gustaría sugerir algunas ideas complementarias para vuestra consideración. Se trata de una lista abierta que sería fantástico que mucha gente se animará a completar con nuevas ideas (quizá algunas en funcionamiento y que yo no conozco):

  1. Videos sobre el entorno. Sobre todo en una biblioteca pública, creo que colaborar en acercar el territorio a sus habitantes debe formar parte de los objetivos.
  2. Videos regulares con una agenda de actividades de interés para la comunidad (tanto los que organiza la biblioteca como los que organizan otras entidades).
  3. Entrevistas. Una biblioteca pública puede entrevistar a autores (locales o no), a responsables del centro médico, del teatro, al experto en botánica del pueblo, a un miembro de una asociación de vecinos, etc. Hay mucha gente interesante y que tiene cosas que enseñar al resto, incluso dentro de una comunidad pequeña. ¿No puede ser la biblioteca quien ponga en común los distintos saberes de las personas de su entorno? Por otro lado, una biblioteca universitaria puede obtener y socializar conocimiento a partir de expertos en distintos temas que trabajan en la propia universidad. No siempre es sencillo que alguien de un departamento determinado sepa en qué están trabajando en otro departamento, en otra facultad… ¿qué mejor intermediario que la biblioteca para poner un poco de luz por ese lado?
  4. Reseñas en video de libros, películas o cualquier material del fondo de la biblioteca (o que no esté en el fondo).
  5. Videos de todas las actividades que se llevan a cabo en la biblioteca y, por qué no, en otras entidades de interés.
  6. Videos sobre curiosidades o utilidades que pueden encontrarse en el fondo de la biblioteca. Por ejemplo, la explicación de qué significa la expresión deuce puede servir para introducir un libro sobre el tenis al tiempo que el usuario interesado ya está aprendiendo algo nuevo.
  7. Videos enseñando a realizar cosas de todo tipo. En ese sentido, creo que el listado de videos sobre cocina local de las Biblioteques del Maresme es excelente y puede usarse como ejemplo para muchos otros temas: manualidades, bricolaje…

Son siete propuestas y, como he dicho, podrían ser muchas más. Creo que serían un gran complemento a los ejemplos reales mostrados, y que adoptarlas ayudaría a las bibliotecas a posicionarse delante de los usuarios como un agente moderno, dinámico y, sobre todo, útil. En general, una persona no acude a la biblioteca porque necesita acudir a la biblioteca sino por algo que puede conseguir en ella. La biblioteca suele ser consciente de ello, pero en mi opinión a veces en los medios sociales de internet lo olvida y adopta un papel demasiado bibliocéntrico (que interesa a otros bibliotecarios, pero no siempre a los usuarios). Lo que intenta mi aportación es precisamente desplazar el centro de gravedad de las actividades en Youtube hacia las necesidades de esos usuarios y hacia el contenido de la biblioteca, y no tanto hacia (o por lo menos complementando) el continente.

Cumpleaños bloguero: 12

Es extraña esta costumbre que tenemos unos cuantos de celebrar la fecha en que hace años que empezamos a bloguear. Yo no celebro la fecha en que empecé a usar el correo electrónico, por ejemplo… pero en cambio me hace una ilusión enorme cuando se cumple un año más desde que empecé con los blogs.

Seguramente, la razón de lo que digo tiene su origen en que el blog fue la primera gran herramienta que nos permitió a muchos comunicarnos con cualquier persona del mundo, de forma pública y con la opción de recibir respuesta y de articular una conversación real. De repente podíamos transmitir nuestras ideas en abierto y tener de audiencia incluso a los mejores en nuestro campo, que además en muchos casos se dignaban a tenernos en cuenta y a entrar al diálogo con nosotros. No había redes sociales, así que la brega en el apartado de comentarios podía llegar a ser muy viva.

Eran algo mágico, los blogs. De hecho, quizá se puede decir que el concepto Twitter se inventó en los blogs. Los viejos del lugar recordarán aquellos posts en continua actualización que se creaban para ir narrando las evoluciones de determinados acontecimientos. Lo digo y me viene a la cabeza, por ejemplo, en lo que aconteció en España a nivel político los días 12 y 13 de marzo de 2004.

En fin. Los blogs. Otras herramientas les quitaron protagonismo, pero por aquí siguen y seguirán porque permiten publicar contenidos de un modo que sigue siendo necesario.

Yo nunca he parado de bloguear desde que empecé, y en muchos blogs distintos, aunque he tenido mis épocas de más o menos actividad. Últimamente, por ejemplo, estoy más dedicado a los videos… aunque si tengo que ser sincero en cierto modo considero que lo que hago en Youtube no está tan lejos de ser un blog. Hasta hace no demasiado tiempo, consideraba a mi blog personal un continuo de aquel lejano Bibliotecario desordenado con el que me estrenaba desde Savigny Sur Orge el 17 de febrero de 2003. No obstante, eso dejó de tener sentido y hace algún tiempo decidí separar esa etapa y dejarla reposar definitivamente. Ahora yace, a modo de homenaje póstumo, en un espacio sin actualización dentro de Worpress.com.

bibliotecario-desordenado
Primera anotación de Bibliotecario desordenado

Al recuperar la captura de pantalla de aquellos primeros días me ha hecho ilusión ver los primeros enlaces que puse en el blogroll del blog (cuando tener blogroll era algo incuestionable). Eran estos:

Por cierto, del último me encantaba el subtítulo: Diario de un bakala.

A quien le interese, se puede consultar la pequeña primera historia del blog que publiqué hace años.

Otros aniversarios: